La manta para soldadura como complemento de protección en talleres de chapa y pintura

La manta para soldadura permite trabajar de una forma más tranquila y segura en los talleres de chapa y pintura.

Los trabajos que se realizan en un taller mecánico de chapa y pintura son múltiples y variados ya que es el lugar donde se recupera la estética de los vehículos tras sufrir algún tipo de siniestro, exposición ante condiciones climáticas adversas… El objetivo final de todo mecánico es el de entregar el coche en el que ha estado trabajando en perfectas condiciones, igual que cuando salió por primera vez del concesionario.

En muchas ocasiones, cuando se tiene que recuperar la chapa de los vehículos es necesario utilizar técnicas de corte y soldeo para unir distintas piezas. A pesar de que no se suelen utilizar técnicas muy agresivas, los cortes se realizan con molas pequeñas y el tipo de soldadura suele ser de hilo en hierro, aluminio y acero inoxidable utilizando habitualmente las técnicas de soldadura mig o de arco, si que se requiere un cuidado especial para no estropear otras partes del vehículo como el motor, las lunas o la tapicería. La mejor forma de proteger estas partes del vehículo ante las escorias producidas por los trabajos de corte y soldadura es utilizando una manta ignífuga para soldadura.

Es por este motivo que cada vez más mecánicos utilizan las mantas para soldadura como complemento de protección durante sus trabajos de reparación. Es una forma de trabajar más tranquila y asegura que no se dañen otras partes del vehículo. Dependiendo del tipo de soldadura que se realiza se recomienda el uso de un tipo de manta u otra tanto para nuestra protección individual como la protección al entorno y objetos. Como hemos comentado anteriormente, los talleres mecánicos no se suelen utilizar técnicas de soldeo y corte especialmente agresivas por lo que una manta para soldadura puede tener una larga vida útil en un taller mecánico.